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[an error occurred while processing this directive] Raíces antiguas Una maravilla astronómica
Las inmortales estrellas Un asunto de familia
El primer año El caos y el orden
Un asunto de familia

Según la leyenda, la unificación del Alto y Bajo Egipto tuvo lugar tras la batalla de dos reyes legendarios: Set y Horus, el hijo de Osiris.

Set subió al trono después de asesinar a Osiris y arrojar su cuerpo al Nilo. Pero Isis, la consorte de Osiris, recuperó el cuerpo de su esposo y le dio un hijo: Horus. Su hijo derrotó a Set y gobernó los dos reinos como el primer faraón de un Egipto unido. Osiris se convirtió en el dios de los muertos; Horus, en el dios del cielo.

Mientras vivían, los faraones eran vistos como los hijos de Osiris. Al morir, SE CONVERTÍAN en Osiris. Se unían con el gran dios en las estrellas que lo honraban.

Se creía que el Osiris originario estaba enterrado en Abydos. Peregrinos de todo Egipto viajaban a este lugar para asistir a un festival en su honor. El festival se celebraba en otoño, hacia el final de la temporada de las inundaciones. Las aguas de la inundación dejaban un terreno enriquecido que mantenía el valle fértil. Al mismo tiempo, las estrellas que representaban a Osiris "resucitaban" en el cielo del este justo antes del amanecer. La renovación del cielo y la Tierra reafirmaba el poder de Osiris, y el de la religión que lo honraba.

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